LA REVOLUCIÓN EMOCIONAL por Juan Casassus

LECCIÓN 1: LA REVOLUCIÓN EMOCIONAL – PRIMERA PARTE

Conocer cuál es el papel que las emociones tienen en nuestras vidas…y de porqué hay que prestarles atención.

¿porqué las emociones deben ser consideradas como materia de estudio? Porque ellas son vitales en nuestras vidas. Si queremos tener una mejor vida, vale la pena conocerlas.
Las emociones ya no son lo que eran. Han dejado el ámbito tradicional, en el cual la cultura le atribuía cualidades subalternas y menores en la vida de los humanos. Hoy se han instalado en el centro de la atención de la investigación acerca de los humanos. Este cambio se hizo mas patente cuando se decretó que la década de los noventa sería la década del estudio del cerebro. Ha sido fundamentalmente en el estudio del cerebro que las emociones han pasado a un primer plano. Si durante el siglo XX la pregunta era saber “¿cómo pensamos?”, ahora la pregunta a investigar se ha transformado en “¿cómo sentimos?”. La revolución emocional que estamos viviendo, es un cambio de paradigma que implica el paso del pensar al sentir.

Las emociones ya no son lo que eran. No es que las emociones hayan cambiado, sino que lo que ha cambiado es nuestra manera de pensar acerca de las emociones. Estamos cambiando nuestra manera de pensar, porque ahora contamos con un mayor conocimiento producto de las investigaciones que se han desarrollado en las mas variadas disciplinas, en las neurociencias, la psicología, la filosofía, la sociología y tantas otras. Este mayor conocimiento esta produciendo un cambio radical en nuestra forma de ver el lugar que ocupan las emociones en nuestras vidas.

Muchas personas distinguen emociones negativas y destructivas de las emociones positivas. Igualmente se ha escrito mucho acerca de la necesidad de cultivar las emociones positivas, y de rechazar o controlar las emociones negativas. Contrariamente a lo que estas personas sostienen, nuestra postura es que todas las emociones no pueden ser sino positivas. Las emociones son la energía vital que nos anima. No es que las emociones sean negativas o destructivas. Este es un planteamiento a mi juicio, equivocado y mal formulado. El planteamiento debería ser que lo que puede ser negativo, destructivo o positivo, es lo que hacemos con la energía emocional. El problema no está en la emoción. Está en lo que hacemos o no hacemos con la emoción que estamos sintiendo. Si siento miedo ante una amenaza, el problema no es el miedo, es la amenaza. No puedo sino estar agradecido al miedo que me indica que hay una amenaza. Sin esta señal, mi vida peligra. El miedo es algo positivo pues es mi protector. Lo que más vidas ha salvado en la historia de la humanidad es la emoción del miedo.

Algunas de las áreas en las cuales ha cambiado nuestra visión acerca de las emociones, son el papel ellas tienen en nuestra supervivencia, en lo que hacemos, en la generación de los valores, en el aprendizaje, en la memoria, en el pensamiento racional, y en la salud. Con solo considerar estos aspectos, podemos afirmar que las emociones son vitales para lo mas importante que nos ocurre en nuestras vidas. Las emociones son lo que da forma a lo que ocurre en nuestras vidas. Es mas, nuestras vidas están hechas de emociones.

Examinemos estas funciones de las emociones.

El papel de las emociones en nuestra supervivencia.

Muchas veces pensamos que nos relacionamos con la realidad principalmente con el pensamiento. Esto es lo que nos han enseñado, y es parcialmente cierto. En base a ello creamos modelos de la realidad. Construimos teorías y creencias acerca de la realidad. Muchas veces también creamos sistemas rígidos de pensamiento. Nos aferramos a ellos y terminamos creyendo que la realidad corresponde a las teoría y creencias que tenemos acerca de ella. Sin embargo, el hecho ineludible es que nuestra relación con la realidad es principalmente emocional. Una de las primeras cosas que debemos saber, es que las emociones son mucho mas rápidas que lo es el pensamiento. Por ello, nuestra primera relación con el mundo, es emocional. Es nuestro sistema emocional el que explora el entorno y nos orienta en él. Mas tarde, nuestro sistema de pensamiento puede modificar y organizar a su manera nuestro contacto emocional con la realidad… una vez que esta ya ha ocurrido.

En nuestro sistema biológico, estamos inmersos en una red de emociones/racionalidad que interactúa entre sí constantemente. Actuamos a partir de las emociones, de allí viene nuestro impulso, luego el pensamiento racional modifica, afina, precisa, el movimiento iniciado en nuestro sistema emocional.

Las especies que han evolucionado y sobrevivido como los animales, del tipo del cual somos parte, lo han hecho porque tienen sistemas emocionales que funcionan bien…y no solo funcionan bien, sino que también les hacemos caso. De esta manera, si algo me gusta, me atrae y me acerco; si algo me disgusta, me repele y me alejo. El miedo me protege del peligro, la rabia me mueve a proteger a los mas desvalidos entre los nuestros. El amor crea vínculos y nos mueve a reproducirnos. La pena que viene con la perdida nos hace conservar nuestra energía; la alegría nos indica que estamos en un lugar seguro donde podemos jugar y crear. Todas estas reacciones en el sentir, nos conectan con la realidad de una manera mucho mas rápida y ocurre con mucha anterioridad al pensar.

La mayor parte de las emociones nos ocurren de manera automática. Esto es porque las emociones son en gran parte inconscientes y están inscritas en nuestros genes. Así, como especie (lo que tenemos inscrito en los genes) tenemos una manera de reaccionar ante los eventos del entorno. Pero también como individuos, hemos ido generando estructuras de funcionamiento en nuestro cerebro. Esta forma es particular para cada uno y se transforma en un patrón de respuestas condicionadas ante los eventos del entorno. De esta manera, tanto por ser miembros de la especie (por los genes) como por la estructura que hemos desarrollado (la “plasticidad” del cerebro), tenemos un sistema de reacción emocional inconsciente a lo que ocurre en nuestro entorno que contribuye a nuestra supervivencia. Para adaptarnos y sobrevivir debemos prestar atención a lo que ocurre en nuestras emociones.

Si comprendemos que la supervivencia depende de nuestro sistema genético y de la manera que hemos estructurado nuestros cerebros personales, nos es difícil entender porqué, tanto en occidente como en oriente, las tradiciones han favorecido el pensar por sobre el sentir. Pero este cambio es una de las dimensiones centrales de la revolución emocional en curso

El papel de las emociones en la acción. Todo lo que hacemos esta impulsado por la energía emocional. Siempre que hacemos algo, si deseamos saber porqué lo hacemos, podemos descubrir que en el fondo hay una emoción particular que la impulsa y que es la razón de la acción. Este simple hecho no ha sido tomado en la teorías de la acción humana. Mas bien la atención ha estado en la modificación, regulación o modulación de este impulso inicial. Pero esta modificación puede ocurrir solo después que la persona ha pasado de la inercia al movimiento. El paso de la inercia al movimiento es algo que ha ocurrido antes y es el efecto de la emoción.

La motivación a la acción o la motivación al cambio es una de las características básicas de las emociones. Pero no es una acción a secas, desorientada. Es una acción orientada hacia un fin. La acción que es impulsada por la emoción es para hacer algo con un fin: lograr algo que me atrae. Por este aspecto motivacional propio de la emoción, podemos notar que la relación entre emoción y lo que hacemos (la acción ) hay una doble dimensión: por una parte está la energía para actuar, y por otra, la orientación de la acción. Por ejemplo, si de repente siento miedo, por una parte siento el impulso a arrancar que se me hace presente automáticamente, pero por otra parte, arranco hacia un lugar donde me pueda sentir seguro.

Hay una tercera dimensión en la relación entre emoción y acción. La emoción que siento, acota el tipo de acción que realizo. Por ejemplo, si siento rabia, solo haré las cosas propias de la rabia. No haré las cosas de la alegría. Inversamente, si estoy alegre, no haré las cosas propias de la rabia, haré las cosas de la alegría. La energía de la alegría me impulsara coherentemente a hacer el tipo de cosas que se hacen cuando uno esta alegre
Entonces podemos precisar que:
i) todas las acciones están impulsadas por una emoción,
ii) la emoción particular que estoy sintiendo, me permite realizar solo una gama determinada de acciones posibles, en acorde con la lógica de dicha emoción, y
iii) la emoción nos orienta a lograr algo, nos motiva en el sentido de la emoción sentida

 

El papel de las emociones en los valores.

Normalmente se piensa que los valores son un conjunto de normas que deben ser aprendidas e internalizadas por los niños, de manera que en su proceso de sobrevivencia actúen de la manera pre establecida por la comunidad a la que pertenece. Esta forma de ver el “valor” se asemeja a la ideología que le es propia a cada comunidad. Así tendemos a pensar que la capacidad humana de actuar y decidir de una manera que sea justa y ecuánime, es una facultad principalmente intelectual y que esta determinada por la comunidad en la que se encuentra. Esta fundada en la creencia moral y las opiniones que de allí se desprenden. Por ello muchas veces la noción de valor es lo que se le impone a los infantes de una comunidad.

Pero hay otra manera de ver lo que es el valor. Una manera mas propia e interna al ser humano. El valor puede ser visto como lo que uno valora en el sentido de lo que uno prefiere, y en relativo a las actitudes que se tienen en relación a lo que uno prefiere. Esto se asocia a lo que a uno le atrae o no le atrae. Este tipo de cosas normalmente no necesita justificación. Por ejemplo, yo puedo justificar de porque me gustan los helados, pero no se espera que lo haga.

Es importante notar esta doble visión del valor. La primera esta anclada en la comunidad y la segunda emerge del individuo. Es también importante notar que los valores anclados en el individuo pueden coincidir o no coincidir con los valores anclados en la sociedad.

Al igual que como vimos recién, la supervivencia y la acción dependen de las emociones. También podemos observar que las emociones tienen un papel importante en la formación y la existencia de los valores en las personas. Las emociones tienen una relación bi direccional con los valores: los valores influyen en las emociones y las emociones influyen en los valores.

¿ de donde emergen los valores en el individuo? o mejor preguntado ¿de donde podrían emerger los valores de un individuo sino de las emociones del individuo? Si observamos la conducta humana, podemos ver que los valores surgen del mundo emocional que es un mundo complejo pleno de interacciones. Las emociones no ocurren en un vacío. Ellas surgen de equilibrio entre evaluaciones, significados y principalmente las interacciones.

Un ejemplo de cómo la interacción afectan los valores vía la emoción. Si yo me encuentro con una persona que no quiero ver, porque sus rasgos me disgustan, debo reconocer que mis valores en cuando a los rasgos (físicos o intelectuales) son importantes para mí y constituyen un valor (la representación de las personas en términos de rasgos físicos o intelectuales, es en sí una estructura valórica, que me lleva a desvalorar a personas con ciertos rasgos, personas que a lo mejor ni siquiera conozco). Sí además, a mi me disgustan las personas que hablan agresivamente, (dado que valoro la amabilidad) y ocurre que si esta persona me habla agresivamente, será natural que surja en mi la impaciencia, y si la situación persiste, surgirá la rabia. Pero si en vez, esta persona me habla con amabilidad, la emoción que va a prevalecer va a depender si en mi estructura valórica resulta mas importante los rasgos físicos o la amabilidad en el trato. Lo mas probable es que me surjan emociones mezcladas. Además de notar que según sea la interacción con esta persona, ya sea agresiva o amable, ella va a cambiar mi disposición emocional hacia ella, y con ello va a afectar mi estructura valórica.

Dado que yo puedo hacer juicios evaluativos acerca de las personas, situaciones y objetos, mi representación ellos debe contener informaciones que me permitan construir esas evaluaciones. Estas informaciones pueden ser de dos tipos: son datos sin valor y pueden ser informaciones de experiencias emocionales, datos con valor. Tomando el ejemplo anterior, en mi conversación con la persona, hay informaciones “neutras” como por ejemplo, es un hombre, de 40 años, que mide 1,70 cmts. etc., pero hay también informaciones de experiencia afectiva, como la de sus rasgos, y aquella que me dice que “es agresivo”. Yo tengo una relación emocional con la información que proviene de sus rasgos y de su “agresividad” Si yo he acumulado experiencias emocionales de disgusto con las personas agresivas, cuando yo interactúo con una persona así, lo mas probable es que se gatille la rabia en mi. O dicho de otra manera, la rabia, es un indicador del valor “ amabilidad” en mi.

La agresividad y la agresión gatillan en mi la rabia, si es que yo tengo como valor, la amabilidad y la no violencia. Si yo no tengo como valor la amabilidad y la no violencia, cuando estoy en presencia de la agresividad y la violencia, no me va a ocurrir rabia. Pero si tengo como valor la amabilidad y la noviolencia, cuando tengo rabia, es la emoción la que me hace aparecer mi valor y al mismo tiempo me dice que ese valor está en peligro. Inversamente, para ver la dimension de la bi direccionalidad mencionada arriba, si es que mi valor (amabilidad y no violencia) no está amenazado, lo que me ocurre en mi es paz y felicidad. Pero si esta amenazado, me produce rabia.

Entonces podemos decir que la emociones generan valores, dan indicación de cual es el valor en juego, y también son una indicación de estado en que se encuentra ese valor:
i) las emociones son una fuente del valor. La información emocional que es gatillada por una persona en mi, es la fuente de mi valoración de esa persona.
ii) la emoción que siento, es también indicativo del valor (o estructura de valores) que tengo
iii) las emociones son también una indicación del estado en que se encuentra mi valor.